
Por qué dejamos de fabricar calentadores exteriores “permanentes”
Los calentadores exteriores tienen una vida difícil. Tienen que soportar la lluvia, los inviernos extremadamente fríos, y en general, todo tipo de condiciones adversas.
El problema es que, cuando el elemento calefactor se daña después de unos años, uno queda atrapado. El costo de contratar a alguien para arreglarlo suele ser mayor que el precio del propio calentador. Es una pérdida de recursos. Por eso decidimos dejar de fabricar estos aparatos como unidades completas y selladas, y empezamos a pensar en ellos como módulos separados.
El secreto del diseño “deslizable”
La mayoría de los calentadores impermeables colocan el elemento calefactor muy adentro del chasis, para evitar que entre agua. Si algún tubo se rompe, hay que desmontar todo el aparato para poder repararlo. Es un verdadero problema.
Nosotros lo hicimos de otra manera: colocamos el elemento calefactor y el reflector en una bandeja extraíble. Imagínelo como un cajón: se saca la bandeja, se cambia el tubo, y luego se vuelve a colocar la bandeja en su lugar. No hay necesidad de manipular el sello impermeable ni de reconstruir todo el chasis. Es así de simple.
Detalles importantes
Usamos tubos de cuarzo de alta capacidad, pero lo realmente importante es el sistema de cables. En lugar de soldar todo juntos —lo cual es complicado en condiciones frías—, utilizamos terminales de conexión rápida. Así no hay que lidiar con cables enredados. Solo hay que desconectar el módulo antiguo e insertar el nuevo.
Claro, hay un sacrificio: debido al sistema de bandejas, el calentador es unos centímetros más grande que las versiones fijas. Pero, honestamente, estar dispuesto a sacrificar un poco de espacio para reducir el tiempo de reparación de tres horas a diez minutos es un sacrificio que estoy dispuesto a hacer siempre.
Evitar que entre agua
La mayor preocupación con cualquier equipo impermeable son las juntas herméticas. Cada vez que se abre el aparato para realizar reparaciones, existe el riesgo de que entre humedad. Al limitar las reparaciones únicamente a la bandeja del módulo, los componentes eléctricos permanecen sellados y seguros. No hay necesidad de preocuparse por que la lluvia llegue al panel de control mientras se reemplaza un tubo.
De esta manera, se obtiene toda la caloría necesaria, sin tener que lidiar con problemas a largo plazo relacionados con las reparaciones.