
En la línea de producción de vidrio, la impresión digital es rápida hasta que llega el paso de secado. La tinta permanece húmeda, lo que ralentiza el proceso de producción. Además, la capa siguiente de tinta se mancha al ser aplicada. Para compensar esto, hay que aumentar la temperatura del horno, pero eso conlleva costos adicionales: mayor consumo de energía, más productos defectuosos debido al estrés térmico y lámparas que no duran mucho tiempo. Hemos diseñado nuestro módulo de secado por impresión digital para romper este ciclo.
Lo que es importante desde el punto de vista técnico Utilizamos emisores de luz infrarroja cercana en un arreglo modular. El vidrio absorbe la energía en la banda espectral adecuada, lo que permite que su superficie se mantenga relativamente fría. De esta manera, se logra un calentamiento uniforme que ayuda a eliminar el disolvente de la tinta, sin dañar el vidrio. La densidad de potencia se ajusta según la velocidad de producción, generalmente entre 10 y 30 kW/m², dependiendo del espesor de la tinta y del vidrio. Este dispositivo se adapta a los anchos estándar de los transportadores y puede integrarse fácilmente en cualquier horno. El control es sencillo: se mantiene una temperatura constante en la superficie impresa, con un tiempo de permanencia ajustable y un perfil de potencia que se puede personalizar. La vida útil de las lámparas es de más de 5,000 horas, y la salida de energía permanece estable, ya que la emisividad de los emisores está diseñada para garantizar consistentia en cada ciclo de impresión.
Por qué funciona en la producción real La impresión digital en vidrio requiere un control térmico preciso. Si el proceso es demasiado lento, se pierden ciclos de producción. Si es demasiado intenso, existe el riesgo de que el vidrio se agriete debido al estrés térmico, especialmente en piezas templadas o recubiertas. Con la luz infrarroja cercana, se logra un campo térmico uniforme en toda la superficie del vidrio, lo que permite un secado uniforme en todos los bordes. Esto reduce la cantidad de productos defectuosos y el tiempo necesario para procesar las piezas. Además, se reduce el consumo de energía, ya que esta se utiliza para secar la tinta, en lugar de para calentar todo el interior del horno. En la práctica, esto significa una curación más rápida, menores costos operativos y menos necesidad de reemplazar las lámparas.
Detalles prácticos a tener en cuenta El secado por luz infrarroja cercana requiere una visión directa sobre la superficie a secar. Las sombras causadas por componentes del sistema de transporte pueden provocar un secado desigual, por lo que el diseño del módulo debe adaptarse al patrón de impresión y a la geometría del vidrio. Si el vidrio tiene baja absorción en la banda de luz infrarroja cercana, será necesario ajustar el perfil de potencia para evitar que solo la superficie se caliente. La instalación es sencilla, pero es necesario planificar adecuadamente el sistema de extracción de disolventes y el flujo de aire, para evitar que la superficie se humedezca nuevamente y mantener limpia la ventana del emisor.