
Deje de lidiar con tubos individuales: opte por módulos integrales
Seamos honestos: comprar lámparas de cuarzo individuales significa, en realidad, causarse problemas en el lugar de trabajo. Sus técnicos pasan horas doblando tubos, soldando soportes y ocupándose de los conexiones eléctricas manuales. Es un trabajo tedioso.
Pensamos que existe una forma mejor. En lugar de entregarle un montón de piezas sueltas, construimos todo para usted. Le entregamos módulos de calefacción integrados y listos para usar desde el momento en que llegan a su lugar de trabajo.
Obtener la temperatura adecuada
Una lámpara suelta es solo una pieza. Un módulo, en cambio, es una herramienta realmente útil.
Al fabricar estos módulos para el procesamiento de vidrio, nos concentramos en dónde se dirige realmente el calor. Al doblar la lámpara hasta cierto radio, podemos dirigir la energía infrarroja directamente hacia la pieza que estamos tratando de calentar. Así, no hay desperdicio de calor en el aire circundante. Su factura de electricidad disminuye, y su proceso se vuelve más eficiente.
Por supuesto, ajustaremos la tensión y la potencia según sus necesidades. Pero tenga en cuenta: si opta por tubos de alta potencia para lograr tiempos de calentamiento rápidos, asegúrese de que su fuente de alimentación pueda manejar ese aumento repentino de corriente. De lo contrario, pasará toda la mañana reemplazando fusibles quemados.
Sin más suposiciones
Utilizamos cuarzo de alta pureza, ya que no presenta problemas cuando se cambia rápidamente la temperatura. Para las conexiones eléctricas, utilizamos terminales estándar. ¿Por qué? Porque cuando sea necesario reemplazar una pieza, queremos que sea rápido y sencillo.
Los marcos están diseñados para ser reemplazados fácilmente. Solo tiene que insertarlos y conectarlos; eso es todo. No hay necesidad de medir tres veces ni cortar una sola vez.
El compromiso
Aquí está el truco: está renunciando a algo de flexibilidad a cambio de mucha precisión.
Los módulos personalizados le permiten ahorrar cientos de horas de trabajo de ensamblaje, pero no son “ajustables” una vez que salen de nuestra fábrica. Una vez que doblamos el cuarzo según sus diseños, esa es la forma en la que permanecerá.
Por eso, revise juntos la distancia focal y las zonas de calor antes de fijar la forma final del módulo. Es mucho más fácil ajustar un dibujo que un trozo de cuarzo endurecido.
Es un cambio sencillo: deja de preocuparse por los tubos frágiles y concéntrate en acelerar los tiempos de proceso. Su línea de producción funcionará más rápido, y sus técnicos podrán concentrarse en lo importante.